En la tradición de Ashtanga yoga, se recita un mantra al inicio y al final de la practica de āsana. El mantra inicial es una oración y un acto de reverencia al guru. El mantra final es una oración para elevar y mantener nuestra energia positiva del mundo.
Su función es es ayudar a eliminar obstáculos físicos y mentales que nos impiden experimentar claridad de consciencia.
Los mantras son palabras sagradas que nos protegen de nuestra propia mente (el mayor obstaculo) y que transforman espiritualmente a la persona que lo recita o que medita sobre su significado
ॐ
वन्दे गुरूणां चरणारविन्दे सन्दर्शितस्वात्मसुखावबोधे ।
निःश्रेयसे जाङ्गलिकायमाने संसारहालाहलमोहशान्त्यै ॥
आबाहुपुरुषाकारं शङ्खचक्रासिधारिणम्।
सहस्रशिरसं श्वेतं प्रणमामि पतञ्जलिम् ॥
Oṁ
Me postro a los pies de loto de los maestros espirituales, que enseña su saber, despertando el conocimiento en nosotros y la dicha del Ser revelado.
Que actúa como médico de la jungla capaz de eliminar el veneno de la ignorancia de esta existencia condicionada.
Ante Patañjali, encarnación de Adiṣeṣa, que con su color blanco. Mil cabezas radiantes (en su forma de serpiente divina, Ananta) y su aspecto humano a partir de los hombros empuña la espada de la sabiduría junto a una rueda de fuego que simboliza el tiempo y una caracola que representa el sonido divino, el sonido del origen.
Me postro.
Oṁ
ॐ
स्वस्तिप्रजाभ्यः परिपालयन्तां न्यायेन मार्गेण महीं महीशाः। गोब्राह्मणेभ्यः शुभमस्तु नित्यं लोकाः समस्ताः सुखिनो भवन्तु ॥
ॐ शान्तिः शान्तिः शान्तिः ।
Oṁ
Que los líderes de la tierra protejan el bienestar de la comunidad en todos los sentidos, manteniéndose en el camino de la justicia y la virtud.
Que tengan siempre prosperidad, abundancia y paz la madre tierra, los eruditos y personas virtuosas y que reine la felicidad en todos los mundos.
Oṁ paz paz paz